domingo, 4 de mayo de 2008

Impresiones sobre Ironman

Después de un tiempo y un par de posts siguiendo las novedades sobre Ironman, finalmente la plantilla de Muerte a los humanos! al completo (esto es, el señor Oltar y un servidor) fue a verla el día de su estreno, el 30 de Abril. Yo por mi parte me siento obligado a hacer una pequeña reseña.

Lo mejor que puedo decir a favor de Ironman es: una película de superhéroes que no te deja la asquerosa sensación de haber malgastado tu dinero y una hora y pico de vida. En serio: yo no veo películas de superhéroes de las actuales excepto en divx, por sucumbir a la curiosidad y si estoy muyyyyy aburrido. Si no es demasiado presuntuoso, se podría decir que me gusta el buen cine, y hace muchos años que me prometí no volver a ver cine comercial palomitero.

Sentadas estas premisas espero que captéis el valor de lo que os voy a decir a continuación: no está mal del todo. Está muy bien rodada (¿una película de superhéroes y "efectos especiales" bien rodada? Pues sí), lleva un ritmo bastante bueno, y los planos y el montaje son de buen cine. Te ríes y te mantiene entretenido. Al menos todo eso se cumple hasta la última parte, cuando deja de perder intensidad y se convierte en otra película más del género. Y aun así, después de eso viene una escena final y una frase que te hace salir del cine contento.

Robert Downey Junior, hablemos de ese hombre. El papel lo borda. Un genocida, un fabricante de armas cínico que se gana la vida con la muerte. Pero también un mujeriego y un cachondo. ¿Ha habido anteriormente un personaje así en una película de este género? El personaje va evolucionando de forma bastante concebible. Además, está fuertote, pero también se le ve barriguilla, y eso es loable.

Y sobre el final (y me refiero a la lucha final con su némesis) creo que es lo peor y lo que más me hizo reflexionar fuera del cine. Llegué a la conclusión de que el motivo del fracaso del cine actual de superhéroes (aparte de porque son putamierda) es que los malos fallan. Un malo debe aparecer y evolucionar desde casi el principio de la película. Un malo debe ser complejo, tener personalidad y sus propias contradicciones. Lo realmente importante de una película de superhéroes, creo, es la lucha del héroe contra el villano, y con lucha no me refiero sólo a tortas y explosiones. Una lucha contínua que lleve a un clímax apasionante, no a un simple "A ver cómo se lo carga a este". Si el malo no está tan trabajado como toda la película al completo, fracaso seguro, no importa lo guays que sean los poderes del héroe. Y la mayoría de directores y guionistas comerciales desgraciadamente no tienen talento como para hacer todo esto.

¿Sabéis quién era un buen malo? El Joker de Tim Burton. Pensadlo.

Bah, ¿sabéis qué? No vayáis a verla. Ved El Séptimo Sello, por ejemplo.

1 comentario:

  1. no era el joker de tim burton, cuidao. era el joker de jack nickolson...

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